Modelos y tipos de innovación

Modelos y Tipos de innovación




Con frecuencia asociamos el término innovación con el de cambio

 

Innovar significa transformar procesos, usar nuestra creatividad e ingenio para dar con nuevas ideas y aplicar esta «evolución» en nuestra vida diaria y en el lanzamiento y desarrollo de proyectos empresariales que nos genere bienestar y rentabilidad.

 

    Los modelos de innovación son Un proceso que se puede diseñar, implantar y mejorar en todas las empresas y organizaciones. Un proceso que favorece la creación de una “cultura innovadora”. Es un proceso medible y que abarca a toda la organización o a todas las áreas de una empresa.




Existen varios modelos de innovación los cuales se desarrollan a continuación:

 

Modelo Lineal


    El proceso de investigación y desarrollo puede dar o ser el origen de multitud de procesos de innovación posteriores. De estos procesos, algunos pueden tener éxito y otros no. El problema es que no se conoce cuánto tiempo necesitan para generar estas innovaciones.

    Según estos modelos, cuando se produce un descubrimiento científico el conjunto de sucesos que ocurren después sigue una linealidad, puesto que la investigación se concibe en este caso como fuente de innovación.

    De acuerdo con Nuchera, León y Pavón (2002:66) esta manera de entender el proceso de innovación tecnológica“…va desde la ciencia hasta la tecnología y la representa mediante un modelo lineal que interpreta el origen de la innovación tecnológica como un proceso secuencial y ordenado que, a partir de conocimiento científico y tras diversas fases (investigación aplicada, desarrollo y producción)…”

    Es decir, según este punto de vista la innovación inicia con la investigación básica, seguida por la investigación aplicada, posteriormente el desarrollo del prototipo, para luego culminar con la producción y comercialización de las innovaciones.

    El modelo lineal resulta sumamente útil para entender de forma simplificada y racional el proceso de innovación. No obstante este modelo presenta dos debilidades: 1) está relacionada con su carácter secuencial y ordenado que establece para el proceso de innovación. En ciertos casos es posible que no se requiera determinadas fases del proceso para generar innovaciones, y en otras, la secuencia puede ser distinta y 2) se refiere a que en el proceso de innovación surgen tantos procesos de retroalimentación, ciclos de intercambio de información e imprevistos, que casi podría rechazarse la noción de fases o etapas.

 

Modelo de Impulso o Empuje de la Tecnología


    Suele hacerse referencia a estos modelos como los de Primera y Segunda Generación respectivamente (Rothwell, 1994, pp. 7-9) y ambos se caracterizan por su concepción lineal del proceso de innovación.

    Cronológicamente, surge en primera instancia el Modelo de Impulso o Empuje de la Tecnología o de la Ciencia (Technology Push), cuya influencia se extiende desde los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial, hasta mediados de los sesenta. Este modelo contempla el desarrollo del proceso de innovación a través de la causalidad que va desde la ciencia a la tecnología y viene representado mediante un proceso secuencial y ordenado que, a partir del conocimiento científico (ciencia), y tras diversas fases o estadios, comercializa un producto o proceso que puede ser económicamente viable.

    Su principal característica es su linealidad, que supone un escalonamiento progresivo, secuencial y ordenado desde el descubrimiento científico (fuente de la innovación), hasta la investigación aplicada, el desarrollo tecnológico, la fabricación y el lanzamiento al mercado de la novedad.


Modelo por Etapas:


    El modelo por etapas presenta el proceso de innovación en términos de los departamentos involucrados de la empresa. Una idea que se convierte en una entrada para el departamento de, de ahí pasa al diseño, ingeniería, producción, mercadeo y finalmente se obtiene la salida del proceso, el producto

 

Modelo de Negocios


    Uno de los mayores retos después de tener “esa” idea innovadora es el cómo desarrollarla y materializarla y no solo basta con definir la idea emprendedora, además debe elegirse, desarrollarse y también innovar en el modelo de negocio para lograr el éxito deseado.

    Pensando en lo difícil que es llevar a cabo generar un modelo de negocio, A. Osterwalder junto a Y. Pigneur, reconocidos conferencistas y expertos en innovación aplicada a los negocios, en su libro “Generación de modelos de Negocio” (2011), crearon el lienzo  o canvas del modelo de negocio, una forma práctica para la generación de modelos empresariales.

 

Modelos Interactivos o Mixtos:


    Algunas investigaciones realizadas por diversos autores tales como Meyers y Marquis (1969)Rothwel (1977) y Cooper (1979) citado por Nuchera, et al, (2002)Chiesa, Couglan y Voss (1996), han demostrado que los modelos lineales para gestionar los procesos innovativos son excesivamente simplificados y no explican importantes aspectos que intervienen de forma activa en ellos. Específicamente a la caracterización del modelo mixto se ha llegado a través del estudio de dos modelos concretos, el Modelo de Marquis y el Modelo de Kline.

    La base fundamental del modelo de Marquis, es que parte de que las ideas que desencadenan el proceso innovador no proceden necesariamente del departamento de investigación y desarrollo, sino que pueden emanar de cualquier departamento de la organización: comercialización, ingeniería, comercialización, entre otros (Nuchera et al, 2002).

    Uno de los principales aportes de este modelo, es el hecho de que las ideas que llevan a la innovación tecnológica provienen en medio de un contacto permanente entre las diferentes áreas de la organización.

    Por otra parte, Kline (1985) citado por Nuchera et al, (2002)Chiesa, Couglan y Voss (1996), critica el modelo lineal y propone un modelo denominado cadena – eslabón que trata de incorporar la complejidad del proceso innovador. Este modelo está estructurado con rutas que conectan las tres áreas más relevantes del proceso innovador (la investigación, el conocimiento y la cadena central del proceso de innovación tecnológica).

    Otro modelo propuesto fue el desarrollado por Rothwell y Zegveld (1985), el cual, denominaron Modelo Mixto. Este consiste en una serie de etapas secuencialmente lógicas, no necesariamente consecutivas, que puede ser dividida en series funcionalmente distintas pero con etapas interdependientes e interactivas entre sí, en las que se produce una comunicación tanto dentro como fuera de la organización. Este modelo, tuvo vigente en la década de los ochenta, y representa una compleja red de canales de comunicación, internas y externas a la empresa, que unen las diferentes fases del proceso innovativo entre sí, con el mercado y con el conjunto de la comunidad científica; de esta manera, el proceso de innovación aunado a las capacidades tecnológicas, las necesidades del mercado y con el potencial de la empresa, lleva en su interior las operaciones necesarias para transformar la idea inicial en un producto final con mayor probabilidad de éxito Nuchera et al, (2002)Chiesa, Couglan y Voss (1996).

                                                                                                                                                     

Modelo Integrado:


    El modelo integrado expuesto por Rothwel en 1994, el cual, denominó como Modelos de Cuarta generación, establece su vigencia a partir desde los años ochenta hasta inicios de los noventa. En este periodo, se comienza a considerar que las fases de la innovación, sobre todo desde el punto de vista operativo o de gestión, deben ser consideradas mediante procesos no secuenciales; es decir, de procesos solapados o incluso simultáneos o concurrentes como consecuencia de la necesidad de acortar el tiempo de desarrollo del producto para introducirlo al mercado (Velasco, Zamanilo y Gurutze 2007).

    Estas prácticas se hacen evidentes en las líneas de montajes de las fábricas modernas que están compuestas de varias actividades paralelas que se conjugan en una última etapa de montaje. En conclusión, la gestión eficiente de este modelo implica el desarrollo de los siguientes factores de éxito:un proceso disciplinado sobre la base de la aplicación sistemática de las técnicas de planificación y control, un equipo de proyecto multifuncional que trabaja de forma coordinada en todos los aspectos del producto a medida que el desarrollo avanza, elimina las barreras entre las diferentes áreas funcionales de la empresa, responsabilidad compartida por el equipo y una buena capacidad para resolver conflictos.


Modelo de enlaces en cadena


    La innovación en este modelo se considera como un conjunto de actividades relacionadas las unas con las otras y cuyos resultados son frecuentemente inciertos. A causa de esta incertidumbre no hay progresión lineal entre las actividades del proceso y existe retroalimentación en todas las etapas del desarrollo, así como posibles fuentes de mejora entre cada etapa y la investigación.

    La investigación aborda los problemas que no pueden resolverse con los conocimientos existentes, para así ampliar la base de conocimientos. Así mismo,  dispone de una base de conocimientos a la que acude para resolver los problemas que se le plantean al innovar.

    Este modelo promueve una cultura de la innovación en toda la empresa,
y sirve para empresas de cualquier actividad y tamaño.

 

Tipos de innovación





    Existe una diferenciación básica en los tipos de innovación: La innovación incremental, que se produce cuando se agrega (o quita, o combina, o resta, o suplanta) algo a un producto o servicio; y la innovación radical (breakthrough), que ocurre cuando se incorpora al mercado un producto o servicio que en sí mismo es capaz de generar una categoría. Por ejemplo, la aparición en el mercado del teléfono celular fue decididamente una innovación radical, mientras que la incorporación de las cámaras de fotos a los teléfonos móviles fue una innovación de tipo incremental.

    La creciente tendencia de “híbridos tecnológicos” genera la aparición de permanentes innovaciones incrementales. En general, las empresas grandes tienden a ser más conservadoras y se enfocan más en las innovaciones incrementales, quedando en manos de pequeños emprendedores las innovaciones radicales o disruptivas.

    El riesgo que corren las empresas grandes es que cuidando el negocio actual, puede perderse el negocio del futuro. Es decir, concentrase solo en las innovaciones incrementales fortalece el negocio….siempre y cuando no aparezca una innovación radical que rompa con todo lo anterior. Generalmente las innovaciones incrementales devienen de esfuerzos orientados a través de procesos creativos enfocados a determinados fines, mientras que las innovaciones radicales provienen de procesos de insight en los cuales las oportunidades se hacen visibles en un instante, quizá como un cúmulo de experiencias, deseos y una buena dosis de suerte. La creatividad vuela sin ataduras de tiempo ni espacio. Un enfoque diversificado de la creatividad es un soporte imprescindible para que las compañías puedan jugar a “sostener” algunos mercados e “inventar” otros.

    En resumen, básicamente, hay tres tipos de innovación: radical, incremental y disruptiva. Pueden variar en función del nicho, el mercado, la esencia de la marca y los servicios y productos ofrecidos.




Innovación radical


    Como su nombre indica, la innovación radical es algo que realmente cambia el escenario de una marca, ya sea en el mercado o en la dinámica empresarial.

    Puede producirse a través de un cambio completo en el posicionamiento de la empresa, en la forma de trabajar, en los procesos, en los servicios y productos ofrecidos o en la forma de relacionarse con el cliente.

    Un ejemplo de innovación radical es el iPhone de Apple. Cuando salió al mercado, los smartphones ya existían, pero Apple incluyó características que cambiaron y popularizaron el mercado.


Innovación incremental


    La innovación incremental también se encuentra entre los tipos de innovación. Añade novedades, ya sea en el producto, la marca o los métodos de producción, sin promover un cambio muy brusco.

    Por lo general, se trata de una evolución de una innovación ya realizada por la marca, de manera que se complementa y ofrece mejoras, ya sea para los empleados, los clientes o los atributos del negocio.

    Como ejemplo de innovación incremental tenemos a Gmail, que surgió con el propósito de entregar correos electrónicos de forma rápida y, con el tiempo, se le fueron añadiendo diversas funciones para mejorar la experiencia del usuario y también para hacerlo más útil y competitivo.


Innovación disruptiva


    Los cambios tecnológicos y de comportamiento han propiciado la aparición de la innovación disruptiva en las últimas décadas.

    Este tipo de innovación sigue al mercado más que a una marca, producto o servicio concreto. Puede ser aprovechado por algo que una empresa ofreció por primera vez y como consecuencia ganó espacio, pero, en general, es un movimiento escalable que llega a muchas personas al mismo tiempo.

    Un ejemplo de innovación disruptiva fue Netflix, ya que anteriormente el mercado se basaba siempre en empresas como Blockbuster para ver películas y series. Netflix comenzó ofreciendo envíos de DVD por correo, pero luego decidió innovar y empezó a ofrecer el servicio de vídeo en streaming a través de una suscripción mensual y, con ello, expulsó a Blockbuster del mercado. Además de la innovación, esto también aseguró a Netflix unos ingresos mensuales predecibles.

 

Factores o principios para innovar


La innovación comienza cuando la gente convierte problemas a ideas.

La innovación requiere un sistema establecido para fomentarlo.

La pasión es el combustible y el miedo es el ingrediente oculto.

Situar los innovadores cerca para fomentar el intercambio y las relaciones.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Innovación pedagógica

Concepto de innovacion